Comercio Justo – La Nueva Economía

Seguro en los últimos años te has topado por ahí con el concepto de “Comercio Justo”. Pero… ¿entendemos realmente qué significa, a quienes beneficia y cómo aplicarlo a nuestro emprendimiento?

En las siguientes líneas te entregaré los conceptos más relevantes para que puedas entender, principalmente, por qué todos deberíamos trabajar en torno a este concepto y por donde comenzar.

El Comercio Justo comenzó a desarrollarse hace más de 60 años en Estados Unidos y Europa, como propuesta alternativa de comercio solidario enfocado en el desarrollo de los pueblos y la lucha contra la pobreza. En Chile, tras varios intentos privados de implementación ha ido cobrando cada vez más fuerza en esta última década.

 

¿De qué se trata?

El Comercio Justo vela por la equidad de género, el desarrollo sostenible y por las pequeñas y medianas empresas, buscando que pequeños productores reciban un precio ético por sus productos, permitiéndoles ingresar de manera sustentable a mercados globales en condiciones justas.

 

¿Cómo lo hace?

Hoy en día cientos de empresas y tiendas especializadas del mundo se encuentran enfocadas en trabajar bajo los parámetros del Comercio Justo, debido en parte, a que los mismos consumidores han comenzado a elegir productos que garanticen que en sus procesos productivos se ha protegido el medio ambiente, que el trato a sus trabajadores ha sido justo, que poseen prácticas sustentables, entre otros. Por lo tanto, el creciente mercado de Comercio Justo promueve que cada vez más productores elijan la vía del desarrollo sustentable, donde el mero enriquecimiento no es el fin único de la organización.

Políticas públicas y privadas han permitido que al día de hoy la certificación de Comercio Justo sea una de las más valoradas a nivel internacional, impulsando así el desarrollo comercial de pequeños empresarios y productores que en la economía tradicional de libre competencia no tienen cabida por lo imposible de competir con las grandes corporaciones.

 

¿Cómo Certificarse?

Existen varias organizaciones nacionales e internacionales que te apoyan en este proceso, pero lo primero que debes hacer es una auto revisión para conocer si realmente calificas o que aspectos deberías mejorar para poder certificarte como Comercio Justo. A grandes rasgos debes mirar hacia dentro y pensar cual es el impacto que está generando tu proceso productivo en lo relacionado con: Medio Ambiente, Sustentabilidad, Equidad de Género, Transparencia, Responsabilidad Social, Condiciones de Trabajo de Estándar Internacional, Aporte a la Cultura local u originaria, etc.

Como puedes ver, básicamente se trata de crear empresas con alto contenido social y medioambiental, entendiendo que por ello los consumidores están dispuestos a pagar un poco más, pues se trata de un comercio que busca solucionar problemas globales, o como de forma tan precisa lo ha definido la ONU: “El Comercio Justo promueve metas indispensables para resolver los problemas sociales, económicos y ambientales que aquejan a la humanidad”.

Repito entonces… el enriquecimiento no debe ser nuestro único y principal fin.

Si quieres profundizar más en los procesos de certificación y los diez principios del comercio justo, te invito a leer más en la página oficial de la WFTO pinchando aquí.

Ahora que ya sabes un poco más de Comercio Justo, ¿que te parece? ¿No crees que es una tremenda oportunidad para crear emprendimientos con alto contenido social? ¿Sientes que tu emprendimiento califica? Y si no es así ¿Crees que puedas realizar las mejoras necesarias? Me encantaría que compartieras tus respuestas con nosotras, comentemos, compartamos y aportemos a crear comunidad.

 

¡Nos leemos en el siguiente post!

 

Margarita

Directora Creativa de KILA KILA, marca Chilena de Slow Fashion. Especialista en prácticas sustentables, comercio justo y comercio internacional.

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